Chunta Aragonesista (CHA) se abstuvo en la votación de la propuesta para la reforma del Estatuto de Autonomía de Aragón porque no queremos ser cómplices de las renuncias que implica el texto consensuado por los grupos parlamentarios PSOE, PP, PAR e IU. El grupo parlamentario CHA fue el único que mantuvo sus enmiendas (39) y votos particulares (20) en el pleno de las Cortes del 21 de julio -donde se debatió y votó la propuesta de reforma- tratando así, hasta el final, de lograr avances en materia de competencias, financiación, política hidráulica y lingüística. Sin embargo, y lamentablemente, no se han conseguido.
En mi intervención en el pleno para presentar esas enmiendas, quise comenzar señalando, como ya hice el 17 de mayo con ocasión del debate de la toma en consideración de la reforma del Estatuto, que para CHA era un honor participar en un debate sobre profundización y desarrollo en el autogobierno, sinónimo de bienestar y progreso, y que ha sido una constante histórica de nuestro pueblo desde hace más de 12 siglos. Pero, precisamente, por esa importancia que tiene para nosotros el autogobierno, por la oportunidad que suponía poder dotarnos de un nuevo Estatuto para el siglo XXI, no podía dejar de lamentar las carencias de un texto que, sí, supone avances, ¡faltaría más!, pero no va a ser de primera, como Aragón se merece.
Así, recordé que el Dictamen para la profundización en el autogobierno aprobado por unanimidad en las Cortes en 2003 y que debía guiarnos en esta reforma del Estatuto, dice que esta reforma debería implicar la asunción por parte de la Comunidad Autónoma de todas las competencias posibles según la Constitución. Sin embargo, como se pone de relieve comparando el texto aragonés con los de otras reformas estatutarias de otras comunidades, comprobamos que eso no es así y que quedan al menos doce que otras Comunidades están asumiendo y nosotros no: las notarias y registros de propiedad; la gestión, liquidación y restauración de las tasas judiciales; la determinación de la ubicación de infraestructuras y equipamientos de ubicación estatal; las infracciones de menores; la autorización de trabajo a extranjeros o las referidas a Internet. Nos preguntamos: ¿por qué se niegan a que Aragón tenga competencias que sí tienen otros estatutos con su visto bueno de sus partidos, especialmente los de ámbito estatal? Si estas competencias son importantes, ¿por qué las dejamos fuera? Y, si entienden que no lo son, ¿qué problema hay en incorporarlas?
En lo referente a financiación, planteamos posibilidades de modificación que permitirían obtener recursos para la mejora del transporte, de la Seguridad Social de los mayores, de la disminución de listas de espera y otros aspectos de la vida cotidiana de los aragoneses. Hay una posibilidad de tener más recursos en la disposición adicional primera de la Constitución del 78, que habla de los regímenes forales. En el Estatuto del 82, la disposición adicional tercera, que es idéntica en el Estatuto vasco y en el navarro, supone la aceptación del régimen de autonomía y no implica la renuncia del pueblo a los derechos que, como tal, le hubieran podido corresponder en función de su historia, los que podrán ser actualizados en función de la disposición primera de la Constitución. Esto se traduce en una Hacienda propia que ya tienen el País Vasco y Navarra. La segunda posibilidad financiera sería la de recuperar el texto votado por unanimidad en 1994 que decía que, por mayoría de dos tercios de la Cámara, podría solicitarse al Gobierno español, la firma del convenio bilateral financiero.
Respecto a la política hidráulica, siendo las aguas algo tan vinculado a Aragón desde su nacimiento como pueblo: ¿saben los otros grupos las barbaridades que están apoyando sus partidos en el Congreso y el Senado, después de haber hecho la misma barbaridad en el Parlamento valenciano y el catalán? Aquí han aprobado otra, el PP, el PSOE, el PAR y hasta IU: la disposición adicional quinta que supone la reserva de 6.500 hectómetros cúbicos para la Comunidad Autónoma, saltando por los aires toda norma mínima europea. ¡Qué bien la va a venir al trasvase del Ebro esta reserva! Frente a eso, planteábamos una enmienda para recuperar la normativa europea de la normativa de agua en torno a la unidad de cuenca, pero no ha sido aceptada.
Finalmente, en política lingüística, las diferentes lenguas de la Comunidad deberían ser objeto de cooficialidad y varias leyes vigentes en Aragón apoya dicha cooficialidad. Hemos hecho avances en este Estatuto, por ejemplo, reconociendo la lengua de signos, diciendo que ninguna minoría étnica debe ser discriminada y que se debe favorecer su integración, afirmando que tampoco se puede discriminar por cuestión de lengua, pero por lo visto sí podrán ser discriminados 100.000 aragoneses que hablan aragonés y catalán.
Tras la votación y aprobación de la propuesta de reforma con los votos a favor de PSOE, PP, PAR e IU y nuestra abstención, llegó el turno de explicación de voto, que utilizó el Presidente de CHA, Bizén Fuster, para indicar que el texto aprobado "no es el mejor Estatuto posible" y acusar a las Cortes de "automutilarse" y de dejar "poco trabajo a los censores de Madrid". Aragón seguirá en el "segundo pelotón", por detrás de otras comunidades. Fuster ha asegurado que se trata de un texto "poco ambicioso" que nace "automutilado en estas Cortes por temor a que lo recorten en Madrid". Pero, aun así, el presidente de CHA ha lanzado una advertencia a los bancos del PP, al augurarle "poca vida" a la adicional quinta que recoge la reserva estratégica de agua propuesta por este grupo en 6.550 hectómetros cúbicos.
En su descripción de las rémoras que lastran el texto, el Presidente de CHA ha asegurado que "no soluciona los problemas de fondo como la financiación" y que no asegura las inversiones "como en otros territorios", que ha concretado con la inclusión del criterio sobre el Producto Interior Bruto que introdujo Cataluña, o sobre la población como defendió Andalucía en su propuesta. Además, ha recriminado a los diputados del PP, PSOE e IU que no defiendan en Navarra y el País Vasco "que se revoque el sistema de cupo", sino que se "aferran" a él en esos territorios.
En resumen, Fuster ha mantenido que "no alcanzamos el máximo techo competencial". "Cuando nosotros avanzamos cinco metros, los demás avanzan quince", por lo que, al final, "estamos diez metros por detrás de los demás", ha subrayado. "¿Qué no tenemos los aragoneses que tienen los demás, que al parecer ustedes claudican?", ha enfatizado, para augurar que "veremos al final como se establecen las dos velocidades y seguramente Aragón volverá a estar en el segundo pelotón".







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