“Al final nos la pegarán”, decíamos en CHA. “Qué cenizos”, nos decían. “¡Qué primos!”, les decimos ahora que los hechos nos van dando, tristemente, la razón. El de Aragón va a ser el Ceniciento del cuento de las reformas de los Estatutos. El texto reformado en Aragón no sólo nació pacato y poco ambicioso gracias al cuatripartito PSOE, PP, PAR e IU (los primos), sino que corre el riesgo de verse todavía más recortado durante su tramitación en el Congreso en materia hidrológica. Bizén Fuster lo explica en su blog. Pero no se vayan todavía, que en el capítulo financiación aún hay más.

Mientras el cuatripartito se negó a incluir en el texto aragonés disposiciones obligatorias para que el Estado asegurara inversiones (cuantificadas, por ejemplo, según el criterio del territorio) estamos viendo como PSOE y PP sí están pactando en otros Estatutos ese tipo de disposiciones: en Cataluña con el criterio del PIB, en Andalucía por población, en Castilla La Mancha por estos dos más el de territorio, y en Baleares con cantidades fijas. Aquí no se podía, pero otros lo están haciendo y se lo han permitido. ¿Con qué cara se quedan ahora los miembros del cuatripartito? Si eso es defensa de los intereses aragoneses…

Más bien parece que el cuatripartito estaba, por adelantado, cumpliendo los deseos de Zapatero, que ahora dice que no quiere que los Estatutos tengan este tipo de disposiciones (lo recoge hoy El Mundo). ¡Qué poco lo dijo cuando se tramitaban los estatutos catalán y andaluz! Pero ahora, como ya están aprobados, se corta el grifo. Lo que lo que a unos se les ha permitido a otros ahora se les va a negar. Sí señor, eso es igualdad.